Todos en la estación somos como una familia, nos conocemos los unos a los otros, aunque hay personas que son muy prepotentes y presumen su inteligencia, la mayoría de la gente es muy amable y siempre que paso por donde hay alguien me saludan y doña Mechita, que es quien se encarga de la tienda, me regala dulces; es una viejita muy amable, aunque hace unos días que no la veo, solo veo a su hijo Joel que atiende la tienda, me cae bien, pero últimamente es muy amargado y ya no me saluda. Mi mamá dice que es porque su mamá está enferma, pero he oído a las demás personas decir que no es cierto, que murió, pero todos tienen una hipótesis diferente, y como apenas soy una niña nadie me dice nada; pero si no se encuentra bien yo quiero ir a visitarla y ver que se mejore.
Aquí las personas no peleaban, pero el otro día en el
mercado de la primera planta unas señoras se estaban peleando por un pedazo de carne,
y oí que era el último de ese puesto y que ya nadie más tenía carne, que
esperaban que el señor que nadie conoce (creo que dijo su nombre pero no lo
recuerdo) les diera más carne.
En los últimos días, además de la situación de aquellas
señoras han habido unas cuantas más, al parecer se está acabando la ración mensual
de comida que da el señor, a mi familia no se le acaban esas cosas, porque como
mi papá trabaja para él y mi mamá tiene un restaurant donde van las personas
que trabajan todo el día y no tienen tiempo de hacer su comida, el señor nos da
más comida.
Ayer estaba ayudando a mi mamá con el restaurant y llegaron
unas personas, no las había visto, pero yo casi no estoy ahí, se veían muy
extrañas y estaban hablando de que hace días que estamos parados en un lugar y
que las pruebas indican que puede ser un buen lugar, supongo que son los
científicos de los que todo el mundo habla, dicen que ellos son los que nos dan
la comida y que están estudiando donde nos quedamos, espero que si sea un buen
lugar para así bajar de esta estación.
